Dublín es un partido de Munster vs. Leinster a rebosar de gente que no se pelea cuando pierde su equipo. Es un bar repleto de fanánicos de pasárselo bien. Es lo hipercalórico y lo hipercolesterolémico, lo hiperborracho y, de un tiempo a esta parte, lo hipercaro (5 euros una pinta... ¡válgame el Sacrosanto...!).
Los irlandeses viven la vida a la ligera y sin darle mucha importancia, se exceden por norma y creen en Dios porque sus pecados son demasiados hasta para que un ateo se redima él solito.
El resto de las fotos, aquí.
1 comentarios:
Miguelon!!! Echando un vistacillo a tu blog, he encontrado que habías publicado tu visita a Dublín! Dios que recuerdos!Y que falta de ellos!Menudo fin de semana!Si después de aquello nuestros hígados siguen funcionando es que somos inmunes!Ni me acordaba de las burguers en mi casa!jaja!!Vaya dieta más sana que llevamos esos 2 dias eh!Ni en supervivientes!jaja!Pero que bien lo pasamos,ojalá se pudiera repetir!Cómo echo de menos mi querida Dublín! La próxima en los States eh!Aquí te espero para otra memorable! Un abrazo enorme!Take care!
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