Llegando
El día 23 llegué a Shannon desde Faro después de dos horas y media de viaje. Cogí la maleta y, como era muy tarde para llegar a Cork, hice escala en Limerick para pasar la noche. A la mañana siguiente cogí el tren hacia Cork y me di cuenta de que, a pesar de que el Fondo Monetario Internacional sitúa Irlanda como el octavo país del mundo por PIB per cápita hay algunas cosas para las que son muy cutres. Se nota que la bonanza económica no es cosa de largo sino de los últimos años.
Por otro lado, tanto el país como la gente son más bien de carácter rural. Mi primera batalla contra el acento Irlandés la libré con una vieja que esperaba el autobús en Limerick y parecía salida de la aldea más recóndita de Galicia (pañuelo en la cabeza incluido). Salí vapuleado porque no entendí ni media palabra de lo que me dijo. En ese autobús, más adelante, el conductor paró en medio de un puente, abrió la puerta y se puso a charlar con un amigote que estaba cruzando a pie (what the fuck?). Por lo demás, lo cierto es que en general son simpáticos y amables. El trayecto Limerick-Cork lo hice en tren (para mí la mejor forma de viajar) y por la ventanilla no hacían más que aparecer vacas y ovejas pastando en prados verdísimos.
El día 24 ya estaba en Cork y mi prioridad era encontrar piso lo antes posible para no tener que pasar mucho tiempo en el albergue. Me llevé una lista desde España con anuncios para compartir piso y los teléfonos correspondientes. Así que lo primero que hice fue comprarme una tarjeta SIM de la compañía más barata (Meteor) y reenviar el mismo mensaje a todos los números de la lista. Conseguí ver dos pisos. Uno estaba en lo alto de una colina y era la cosa más desastrosa que he visto en mucho tiempo. El otro estaba a dos minutos andando del centro y 10 del trabajo, cocina amplia, salón enorme, internet, dos baños, habitación de tamaño razonable y orientada al sur. Y esto puede parece trivial pero es realmente importante porque aquí hace un frío de cojones. Aparte de que llueve todos y cada uno de los días; a rachas y flojito, pero todos los días (varias veces). La elección estaba clara. Puedo decir con la boca rebosante de orgullo y satisfacción que mi habitación es el lugar más cálido e iluminado de todo Cork.
Cerveza y un poco de economía
La foto es de la fábrica de Beamish, que está cerca de mi casa. Beamish es algo así como una stout low cost. La stout es la cerveza negra típica irlandesa (la Guiness de toda la vida). Guiness es una marca de Dublín. En Cork las stout locales son la Murphy's (en España se vende la Murphy's roja) y la Beamish. Una pinta de Beamish suele salir unos 3.40 € en un pub normalito y una Murphy's unos 4.10 €. Una pinta equivale a 568 ml por lo que, si hacemos la cuenta, teniendo en cuenta que una caña (250 ml) en España sale por unos 1.50 € en un bar de ciudad por la noche, una Beamish sale exactamente igual de cara (sólo 1% más) y una Murphy's algo más (20% más). Dado que en Irlanda el impuesto sobre bebidas alcohólicas es mucho más alto nos podemos hacer una idea de lo ajustados que están los precios y derrumbar el mito de que Irlanda es muy cara. Obviamente si te vas a Dublín te sale más caro que en tu pueblo perdido en mitad del Andévalo, pero si te vas Madrid o Barcelona te sale más caro que en Dublín. En realidad aquí cada uno puede hacer las cuentas como le da la gana para sustentar su tesis.
En el supermercado hay que andar con cuidado y saber qué comprar y dónde comprarlo. Muchas cosas son más baratas que en España, sobre todo productos de importación (de Italia, por ejemplo) o la leche. El alcohol es mucho más caro, como ya he comentado, por el impuesto. La carne también sale algo más y la de pollo mucho más. Lo que es obvio es que el carro de la compra de un irlandés no es el mismo que el de un español y, por tanto, no podemos esperar comer como en casa y pagar como en casa. Mi primera compra me salió prácticamente igual que si la hubiera hecho en la madre patria.
El piso sale mucho más que en La Laguna. Esto depende mucho de la ciudad. Por esta habitación en La Laguna calculo que pagaría unos 120 € menos pero en Madrid me saldría probablemente 120 € más.
Conociendo gente y el Tyndall Institute
La primera gente que conocí fueron dos chicas españolas que están aquí una de au-pair y la otra intentando encontrar trabajo de enfermera. Para los interesados: encontrar trabajo en Irlanda está muy complicado hoy en día. Las conocí gracias a un sitio en internet de españoles que viven en el extranjero (Spaniards). A mis compañeros de piso casi no los veo porque están siempre trabajando. Son dos chicas (Susan y Sarah) y un chico (Decklan). Hay una habitación libre, así que me imagino que dentro de poco tendremos otro nuevo compañero. Susan es con la que más me cruzo, pero nunca hablo con ella más de hola y adiós porque está sólo de paso de camino al trabajo. Con Sarah pude hablar un poco más pero sólo la he visto una vez; habla rapidísimo pero más o menos la entiendo bien. El acento de Cork tiene algunas peculiaridades, de las que he descubierto algunas: thirty se pronuncia torty; what, that o right se pronuncian whas, thas y righs; y la gente no es Irish sino Oirish. A Decklan lo vi sólo el día que vine a ver el piso y a veces dudo incluso de que viva aquí.
Ayer fui al Tyndall Institute a entregar algunos papeles y a presentarme al grupo. El jefe estaba de viaje así que la segunda al mando, Sorcha Healy, me hizo un tour por las instalaciones y me presentó a los que serán mis compañeros de trabajo. Sorcha es bastante simpática y el resto de la gente también lo parecía; se respiraba un buen clima en los despachos. A mí me tocará un escritorio donde están los estudiantes de PhD que han empezado más recientemente.
La nota curiosa fue encontrarme con Benjamin, un franchute bastante extraño que estuvo en Tenerife de erasmus hace un par de años y que tiene un corte de pelo que parece Calimero... Él no se acordaba de mí pero yo tengo buena memoria para las caras. El mundo es un pañuelo.
5 comentarios:
piiinta muuy bien!q ganaas! Espero que estes haciendo hueco en esa habitación para cuando baje unos cientos de kilometros a verte!! jejeje
ya instalado? bien!, bueno ya veo que sabré de ti por tu blog. Me alegra saber que te ha gustado el instituto y que sobre todo las personas que están alli. lo de "buena memoria" te vendrá de familia ¿ no crees?. bueno parece que tendrás muchas visitas a las que enseñar vacas, ovejas y hermosos paisajes. creo que lo del frío te lo habían advertido¿ llevas zapatos adecuados para el frío y la lluvia? jajajjjaj besos
Pues si lees Nietzsche... nada puede ir mal.
Venga, que en Irlanda no se vive tan mal. Frío?, siiiii.....pero créeme, que he estado un Rusia un par de veces, y ahí hace MAS! Un saludo del isleño!!!
Jajaja... seguro que hace más frío. Me gustaría probar a echar una meada y ver cómo se congela el chorrito...
Esta semana el tiempo ha sido mucho mejor. De todas formas el problema es con la humedad y el viento. En Rusia y esos sitios inhóspitos el clima es muy seco y el frío se cura con abrigos.
Un ucraniano que vino a pintarnos la casa decía que pasaba más frío en mi pueblo que en su país. Eso sí, nos dijo que si te pones a sudar en medio de la calle y no te secas rápido el pronóstico era claro: muerte por congelación. Habrá que tomar nota.
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