miércoles, 11 de marzo de 2009

El espíritu de la dejadez

El fin de semana pasado fui con Mario y sus amigos a rememorar viejos tiempos en La Puebla de Guzmán, provincia de Huelva. Cerca del pueblo hay una peña con muchas vías acondicionadas para la práctica de la escalada deportiva.

El tiempo pasa igual para todos, pero somos nosotros los que elegimos cómo pasamos por el tiempo. Parece que la tónica general es la dejadez, tanto espiritual como física. Subiendo con torpeza las paredes que antes se me hacían fáciles he tomado aún más conciencia de que tengo que operar un cambio en mi vida: peso 15 kilos más que cuando empecé la carrera y estoy totalmente fuera de forma. Lo que antes era divertido (hacer deporte sin apenas rendirse al cansancio) ahora parece casi un suplicio.


Los resultados de la vida sedentaria llevada durante los últimos cinco años pesan sobre mi cuerpo y ahora también sobre mi cabeza. Es muy fácil darse cuenta, pero muy incómodo ponerle freno, por lo menos al principio: no acompañar el partido (nefasto, por cierto) del Madrid de ayer con cervezas y tapas se hace muy duro para quien ha perdido (o nunca tuvo) el hábito del sacrificio y la disciplina. Sin embargo, la recompensa centuplica el esfuerzo. El deporte te activa física y mentalmente.

Mens sana in corpore sano.

Desde luego, un cambio de aires como el que me espera emigrando a Irlanda es potencialmente la piedra angular en torno a la cual girar mi sistema de referencia.

Para el que me esté leyendo y le pase como a mí, espero que mi reflexión también le sea útil. Y ¡ojo!, no estoy hablando de renunciar a los placeres de la vida que vienen estando sentados, como disfrutar de una deliciosa cerveza, sino de compaginarlos con el culto al cuerpo. Porque, salvo que alguno de vosotros tenga habilidades extracorpóreas, éste es el envoltorio que nos ha tocado para vivir.

P.S. para los apasionados de la escalada:

La Peña está situada en el municipio de La Puebla de Guzmán, provincia de Huelva y cuenta con cerca de 100 vías para la práctica de la escalada deportiva. La piedra es de alta calidad (cuarcita) y las vías son principalmente cortas (alrededor de 15 metros) y explosivas. Los iniciados disfrutarán especialmente porque la mayor parte de las vías son de VI grado (6a a 6c+). Hay algunas zonas con vías de IV y V grado para principiantes, así como de VII para los más expertos. Para profesionales, sólo cuenta con dos o tres vías de VIII (creo que el máximo nivel es un 8b). Bastante tranquilita en invierno y muy buen rollo. Podéis obtener más info sobre cómo llegar en este mapa:


Ver mapa más grande

5 comentarios:

Anónimo dijo...

miguellillo menos mal que no tengo esos problemas desde que me conoses creo q' he corrido almenos 22.000 km heheh pero te digo una cosa la refleccion q' has echo esta muy bien !!! esa es la actitud justa para hacer deporte con costancia y regularidad hace falta una dosis de tolerancia cero ! y auto imponerse una obligacion con tu refleccion estas en el carril justo muy bien miguel continua asi supera otra meta !!! saludos el colono !

Miguel Ángel dijo...

Colono, siempre me pregunté de qué huías cuando te veía correr tanto, desafiando incluso las adversidades climatológicas y los viejos que te gritan en véneto por la calle (ziu can)... ¡Ahora ya lo sé! Huías de los kilos, y puedo certificar que lo conseguiste.
Como los romanos cuando colonizaron el mediterráneo, yo también sé adoptar las buenas costumbres de los territorios de ultramar.
¡Seguiré tu ejemplo!

Anónimo dijo...

Tu comentario hace caer remordimiento sobre mí, quizá en Belfast cambie pero es que pienso...con todo lo q llueve alli quien va a salir a hacer deporte! :S

Miguel Ángel dijo...

No hay nada más bonito que jugar al fútbol bajo la lluvia... Si no, búscate actividades indoor.

Silvia dijo...

Espiritu de la dejadez!!!!!!! Queremos saber de ti!!