jueves, 29 de enero de 2009

Pescado plastificado

Hoy he ido al Mercadona a aprovisionarme de comida y me he encontrado que ya no existe la pescadería como tal. ¡En su lugar hay un par de estantes refrigerados enormes llenos de pescado fresco envasado! La verdad es que me ha llamado bastante la atención, porque es la primera vez que lo veo en España. En Italia lo había visto en el Spar, pero sólo envasado el pescado de río (si es que a eso se lo puede llamar pescado...). Compré un envase de caballa y otro de langostinos (en la etiqueta figura incluso la especie concreta):


Lo cierto es que creo que esto va a hacer que la gente como yo, que muchas veces no compro pescado por no tener que esperar que me llegue el turno en la pescadería, consumamos mucho más. En mi opinión esta especie de popularización del sano hábito de comer pescado tiene una ventaja y un inconveniente:

· Ventaja: fomenta el consumo de pescado.

· Inconveniente: fomenta el consumo de pescado.

Y me explico. El benecificio de que se generalice el consumo es para la salud de las personas. En contra de lo que se piensa, no existe una diferencia notable entre la cantidad de grasa que contiene el pescado y la que contiene la carne, sino en la calidad de ésta. En concreto, el pescado azul es conocido por contener gran cantidad de ácidos grasos insaturados, que son útiles para mantener unos niveles de colesterol saludables -lo que no es tan sabido es que se trata del tipo de pescado con mayor proporción de grasa-.

La contrapartida es que el océano no puede soportar que el grueso de la población mundial le coja afición a lo de comer pececillos. Tenemos los caladeros sobreexplotados y un montón de especies, como el atún rojo, al borde de la extinción.


Para terminar de colmar el vaso, salen a la palestra noticias sobre políticos idiotas que se creen que esto es un juego. En concreto, y aunque las ballenas no son técnicamente "pescado", hace poco se conoció la decisión del gobierno de Islandia de aumentar las cuotas de captura de ballenas Minke y rorcual común. Parece que en realidad ha sido una estrategia de partidos y que la medida no va a llegar a ser efectiva, pero el caos internacional que puede generar el anuncio, con Japón, Noruega y Rusia siempre intentando aumentar su número de capturas, es preocupante.

Yo no estoy dispuesto a renunciar a comer pescado y por tanto no me encuentro en la posición moral para exigir a nadie que deje de hacerlo. Creo, sin embargo, que hay que tomar medidas como fomentar la producción en piscifactorías, siempre controlando las condiciones medioambientales (sobre todo la acumulación de excrementos en el sustrato).

2 comentarios:

Anónimo dijo...

aproposito de matar dlfines y ballenas te dejo un video de youtube: bastante duro si eres sensible no lo veas REPITO ...no para sensibles

http://it.youtube.com/watch?v=VtBy2JZZdE8&feature=related

el colono miguel ...

Anónimo dijo...

Muerto el pescado, viva la carne!!! Si las ballenas quieren vivir que se vayan a Marte que dicen que ay agua por alli...jajaja