domingo, 10 de agosto de 2008

Las ¿vacaciones?

Es increíble cómo cambia tu percepción del mundo según te vas haciendo mayor. En todos los aspectos.

Cuando era pequeño, el verano era sinónimo de vacaciones. Lo de alternar playa con pupitre sonaba a "asociación incorrecta". Esto duró durante el colegio, instituto y hasta el segundo año de carrera. Entonces llegó por primera vez a mi vida - septiembre. Fue recibido con resignación y poco interés. Un poco más de estrés y mala conciencia, pero la rutina no se modificó demasiado. Esto se repitió dos años más, hasta este año.

El verano no aparece con la llegada del calor sino con el final del curso académico era una frase que me había repetido hasta ahora. Pero en 2008 el verano no asoma cabeza. La responsabilidad de terminar la carrera en septiembre es demasiado grande.

Todos los días, de lunes a viernes, me levanto a las 7 de la mañana (benditos años de infancia... qué lejos quedan) y me meto en el coche con mi madre. Venimos al caluroso pueblo y ella trabaja mientras yo me peleo con los apuntes y el LaTeX y doy mis dos clases diarias. He conseguido dos alumnos de matemáticas que vienen, uno a las 11:30 y la otra una hora más tarde. Son unos eurillos que vendrán bien en los tiempos que se avecinan.

La verdad es que cuando me vuelvo para la playa me encuentro cansado y sin ganas de fingir que estoy de vacaciones. Menos mal que existe el fin de semana.

Yendo a pescar
Volviendo de pescar
Fiestuki en el keli de Pablo

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Anda anda......q en el fondo estás todo el día de fiesta...eso sí...lo de levantarse a las 7 de la mñn..mhh no me gusta nada!! jajaja un beso

Anónimo dijo...

Tú levantandote a las 7 de la mñn?¿?!!:S...Al menos tienes algunos ingresos, yo toi peor...no tengo ningun incentivo, odio este mes de agosto....Aki la silvia es la única k se niega a madrugar...Un besote