Hoy he comenzado oficialmente a trabajar en Tyndall. El trabajo que tengo que hacer ahora mismo consiste básicamente en leer y aprender, para más adelante adentrarme en la tarea creativa de resolver problemas. Mientras tanto, me dedico a leer el libro de mi supervisor Éoin (es gaélico, como muchos nombres irlandeses, y se pronuncia
ouin, o algo por el estilo) sobre
teoría cuántica de los sólidos.
Lo cierto es que cuando te pagan por estudiar (y eso es exactamente lo que está ocurriendo ahora mismo conmigo) la tarea se hace bastante más llevadera.
La gente es muy simpática, como ya sospechaba, y ayuda bastante. Me los esperaba más introvertidos. Uno de los chicos, el que tiene el escritorio junto al mío, me ha contado que se acaba de prometer con su novia (hace siete años que están juntos) y se van a casar dentro de unos meses. Él tiene 24 años...
La cafetería, o
canteen es el lugar para socializarse, aparte de los despachos claro, pero en estos últimos también toca trabajar. El personal administrativo se junta con el docente y éstos con los estudiantes, o sea que la mezcla es bastante buena.
Una de las cosas que más me ha gustado ha sido la reunión de las 2pm. Todos los miércoles, el
Photonics Theory Group, que dirije Éoin y al que yo pertenezco, se junta en la sala de reuniones y cada uno de sus miembros cuenta a los demás lo que ha hecho (progreso con el trabajo, congreso si ha estado en uno, etc.) a lo largo de la semana anterior. Sirve para no perder el contacto con el trabajo de los demás y para poner en común nuestros avances.
Lo mejor ha venido una vez en casa, hace un momento. El horario es de 9:00 a 17:00 (al ser estudiante y no plantilla esto es bastante flexible, de todos modos). Salve decir que no estoy acostumbrado a estar tanto tiempo seguido haciendo la misma cosa, cuando se trata de una "obligación", así que he llegado un poco cansado a casa. Antes de irme, Éoin me dio un artículo sobre
quantum dots para que me lo vaya leyendo. Al llegar a casa he tenido, como siempre desde hace tanto que se me nubla la memoria al intentar recordarlo, la sensación de que tenía algo pendiente - leer el artículo. Acto seguido, esa espina clavada en mi conciencia se ha evaporado a la par que dilucidaba el pensamiento "
no lo tengo que hacer ahora, sino mañana de nueve a cinco". Por primera vez en mucho tiempo siento que
soy dueño de mi tiempo libre. Será poco, pero es mío.