miércoles, 24 de septiembre de 2008

El desastre

La visita a Tenerife para terminar la carrera ha sido todo un desastre. Todo me ha salido mal. He suspendido Física Atómica y hasta el examen de conducir (¡por tercera vez!).

Lo cierto es que creo que por primera vez ha sido mi culpa lo del examen de conducir, al contrario que en las dos anteriores. Pero bueno, esto es casi anecdótico. Ahora lo que haré será hacer un translado de matrícula a una autoescuela de mi pueblo e intentar sacármelo en Huelva.

Y podría haber sido peor, porque hasta el día de llegar no tenía donde quedarme. Menos mal que Ramiro no me mandó a tomar por culo cuando le pregunté si podía quedarme en su casa el día que llegaba. Al final me dejó quedarme todo el tiempo y amenizó mis calamidades con partidas de PRO (campeonato incluido -que, cómo no, volvió a ganar él-) y pollo al ajo y la pimienta. Mis más sentidas gracias para él. Ramiro, eres el mejor (sobre todo jugando al PRO).

Lo importante ha sido lo de la universidad. Cuando José Bretón me puso el examen de Física Atómica por delante me las prometía muy felices. Leí los tres enunciados y me veía a un paso de la gloria. Un paso pequeño.

Pero no fue así: empecé por el segundo problema, de repente me di cuenta de que no era tan fácil como me parecía. Me hacía falta el operador J- y no aparecía junto al enunciado. Empezaron las dudas: ¿me hace falta o no me hace falta? En caso de que hiciera falta, ¿se supone que lo tengo que saber de memoria? ¿Me lo sé de memoria o no? Empecé a ponerme nervioso, a pasar de un problema a otro. De repente no sabía nada. Todo pasaba por mi cabeza a un ritmo endiablado: Canadá, mi familia, Bretón, el Fracaso, la Frustración, la Vergüenza. De entre todo esto conseguí sacar el operador de los cojones y terminar el segundo problema. Empecé otro, pero estaba tan nervioso y tenía tal desorden mental que sólo conseguí rascar un punto de cuatro. El último ni me dio tiempo a empezarlo.

Resultado del examen: un 4,0. Me habría bastado con un 4,3 para terminar la carrera, porque tenía +0,7 de nota de clase, pero no había de donde sacar. El examen fue un desastre y mi vida subsiguiente queda en stand-by. O no.

Rafa vino en mi rescate después del descalabro de Atómica y el descalabro de Canadá.

Un kit-kat aquí (hace mucho que no escribo):
Lo de Canadá llevaba también un tiempo en stand-by porque en el proyecto de colaboración que me preparó Pawel (el tipo de Canadá) precisaba que yo debía ir becado desde España, cualquier otro tipo de financiación no está permitida. Esto me obliga a encontrar una beca que se ajuste a mi perfil y necesidades concretas y eso -creedme- es bastante complicado y, cuando menos, lleva tiempo.
De esto tuve noticias en agosto, durante la visita de Miguel y Annina, y en el tiempo que medió entre eso y los exámenes estuve intentando solucionar el problema. Finalmente no pude y, como dije, dejamos el tema Canadá en suspensión hasta que consiga una beca. Entre tanto me puse en contacto con un tipo del Politécnico de Zurich donde hacen algo parecido a lo de Canadá. A día de hoy ya le he enviado el currículum y -en principio- un par de cartas de recomendación de mis profesores. A ver cómo acaba esto. De todos modos, mientras Ottawa espera, Zurich es una buena opción.


Rafa vino en mi rescate... y me ofreció quedarme con la beca de colaboración hasta que solucionara el resto. Si al final me la dan, estaría encargado de montar la práctica del borrador cuántico para los alumnos de segundo curso. Guiones y montaje instrumental, estructura de la práctica, etc. serían mi trabajo.

La verdad es que dadas las circunstancias es un plan cojonudo y que me salvaría la vida. Mientras se resuelve la beca, me voy de vacaciones a Florencia cinco días a ver a Clara y cuando vuelva estaré liado con el carné.

Ahora escribo desde Granada donde he venido a visitar a mi amigo Jesús un par de días. Cervezas y tapas, y el atractivo intrínseco de la ciudad de la Alhambra.

Deseadme suerte.

domingo, 31 de agosto de 2008

La naturaleza a nuestro alrededor

En los tiempos que corren, en los que cuesta trabajo hacer el viaje inverso de la salchicha al cochino, en que todo parece tan sintético como el plástico, y en que a veces parece que el único contacto que tenemos con la naturaleza es a través de los documentales de la televisión, sorprende encontrarse de vez en cuando con resquicios de lo que en otra época fue un planeta salvaje en el que para llevarse algo a la boca había que usar la boca y no la tarjeta de crédito.

A veces nos visitan habitantes del mundo exterior -entiéndase exterior a los muros de ladrillo y hormigón que construimos para sentirnos más civilizados- que creíamos incluso extinguidos.


El camaleón es una especie antaño abundante y que ahora está en peligro de extinción en los bosques de pino de la provincia de Huelva. Antes era frecuente encontrárselos encaramados a las ramas de los árboles esperando a comerse una mariposa o cualquier bicho que pasara por allí. Hoy en día hace falta buscarlos con esmero para avistar alguno. Éste llegó al jardín de mi casa no se sabe muy bien cómo.


La salamanquesa no está en peligro de extinción, ni mucho menos, aunque es verdad que cuando era pequeño se veía más. Ésta calló de algún sitio cuando estaba subiendo la persiana de mi cuarto. Tiene un cierto aire jurásico, ¿no? Me la quedé un par de días para estudiar sus costumbres -friki-. La metí en una caja y maté un par de mosquitos para que se los comiera. Resulta que sólo se alimentan por la noche, así que me perdí el espectáculo. De hecho, parece que lo hacen todo por la noche porque ésta estuvo un poco apática todo el tiempo que la tuve. Ahora anda suelta por ahí esperando que se la coma alguna lechuza (de las que tampoco quedan muchas).

Por último, una curiosidad: resulta que en los vuelos con ClickAir te dan la posibilidad de aportar una cierta cantidad de dinero para plantar árboles y que sirva para paliar el efecto del CO2 que es emitido a la atmósfera durante tu vuelo. Además, te dicen la cantidad de kilos en cuestión. En mi caso, por un vuelo de ida y vuelta Tenerife - Sevilla la parte proporcional que me toca es 119 kg de CO2. Aproximadamente el 27% de esa cantidad corresponde a carbono, unos 32.45 kg. El combustible que usan los aviones es queroseno, que está compuesto por cadenas de entre 12 y 15 átomos de C; suponiendo que la mezcla sea a partes iguales, daría 13.5 átomos de carbono de media, a los que corresponderían 29 de hidrógeno. En total, más o menos el 85% de la masa de una "molécula" de queroseno corresponde a carbono. Esto quiere decir que la correspondencia en masa de combustible es 40.62 kg de queroseno.

El trayecto ida y vuelta Sevilla - Tenerife es de aproximadamente 2800 km, lo que hace que el consumo correspondiente a una persona es de unos 1.45 kg por cada 100 km, más o menos lo mismo que gastaría por persona un coche que fuera cargado con cuatro.

De aquí se deduce que, en contra de lo que yo creía, viajar en avión no es mucho más contaminante que hacerlo en coche, sobre todo si se coge el coche solo. Creo que de ahora en adelante me sentiré menos culpable por viajar en avión.

jueves, 21 de agosto de 2008

Annina & Miguel visiting

Once upon a time there was a guy with no worries, living life in the heaven of no-responsibilities. The guy was me and the time is called European Community Action Scheme for the Mobility of University Students, a.k.a. 'Erasmus'.

I used to live in Padova (Italy) with a Sevillian, a Swiss and an Argentinian with whom chats, parties and loughters I shared. Annina (Switzerland) and Miguel (Argentina) became a couple by the end of that period and now, for a week, they've come to visit me at the beach. It had been a year and a half since we last met so I was really looking forward for this moment.

I expected them from wednesday on, but Annina got ill while travelling in Portugal so they anticipated the arrival. I went on Sunday to Ayamonte to pick them up and followed to the health centre at Cartaya to check out what was wrong with Annina. It turns out she's suffering from tonsillitis and needs rest & meds.

After a couple of apathetic illness days, we began holidays - finally. I took this week as a break in the middle of work and study. This year's summer is being and goes on being late so I really needed a pause.

We all moved to Islantilla to enjoy sun, beach and good eating. One of the days we went to Isla Cristina, where Annina remained delighted by the tortilla de camarones and we had a look at the dock.


Then we went fishing with my cousin. Miguel really enjoyed it, I think it had been a while since he last did it, but Annina wasn't that pleased about fishes' blood. Later she had problems to have them for dinner. Once you've seen the animal alive it seems more difficul to swallow it - not for me: I'd rather say it tastes better when you get your own food...


After some days of relax we change the littleness of the province of Huelva for the hot sweaty monumental touristical city of Sevilla. We stayed at a hostel by the centre which was next to a bus hub. Despite that, we dind't use the bus very much, as we were a 15 - 20 minutes walk away from everything. Sighseeing, eating and some drinking we had, and almost fainted of heat in the most dangerous hours of the day.


Then, Annina and Miguel left again to the country of the chocolate, the knife and the foreign money. And I stayed, and everything as it was before.

I'll probably meet them again when I'll go see Clara in Florence after the exams but - isn't it hard this thing? Good friends you can only see every year and a half?

To you guys, thanks for coming and see you soon.

miércoles, 13 de agosto de 2008

¿Quieres conocer a Marcelo?

Esta imagen la encontré en el Tuenti de mi primo y me pareció que por aquí podía andar bien.


¡Está re-buena la joda...!